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Viaje al mundo literario narrativo y poético de este escritor a través de toda su obra.



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miércoles, 13 de enero de 2016

Obra: "Considéralo un sueño"




    


Narración que sobresale no sólo por su lenguaje sino precisamente por su magistral desarrollo en cuanto a la reflexión que hace sobre la vida, el sueño, la realidad, y el destino del autor en la ciudad de Bogotá. Una ciudad real en la que es preferible tener una imagen de ensoñación para poder soportar la búsqueda permanente de nuevos horizontes. Aquí la ciudad ya no es un conjunto de calles y semáforos, la ciudad es un texto vivido donde hay sujetos, objetos vivientes. Hay una descripción de lo que son las grandes urbes, lo que implica el gentío, el ruido, los muros.

Expone personajes que reflejan las diferentes ideologías de la época (década de los cincuenta, comienzos de los sesenta), voces que dejan traslucir su inconformismo y cuestionamiento de la existencia humana.

En esta obra hay manejo de un tiempo narrativo que va del presente al pasado o lo contrario, dejando huella en el texto de los hechos histórico-sociales acontecidos en estas décadas. Son tantos los acechos de la ciudad y de él mismo, que su mirada, sin poder asirse a ningún ámbito concreto, retorna a sus recuerdos y revela un estado desgarrado de su espíritu. Es una narración en la que están expuestos lo urbano y el mundo interior; y en palabras del mismo escritor, es una obra en donde hay una carga densa de ideología que parece a veces más un ensayo largo que otro tipo de narración.

 
CRESPO, José Manuel. (1998). Considéralo un sueño. Bogotá: Magisterio.

sábado, 5 de octubre de 2013

EL TIEMPO XII



     Con relación al pasado y a la dialéctica temporal, Ricoeur (1999) nos dice que el pasado desemboca en una situación irresoluble, ya que “por un lado, persiste el deseo de fidelidad de la memoria, y, por otro, se impone la falta de fiabilidad de ésta. Desgraciadamente, sólo gozamos de la memoria a la hora de saber si algo sucedió realmente con anterioridad.” (p.84). Ricoeur retoma en este apartado la idea de aplicar al futuro la polisemia entre lo propio, lo próximo y lo lejano emparejado con pasado-presente-futuro. Una relación que encaja muy bien en los escritos de Crespo:

Y no podemos siquiera reflejarnos en el agua de los amaneceres o de los tardos años porque nosotros mismos somos tiempo que fluye tiempo abajo y no hay ni puede haber un punto inmóvil en la orilla (no hay siquiera una orilla) desde donde mirar el río que pasa. Sólo nos queda la palabra para conjurar la sigilosa presencia de las horas y llegar a esa playa de lo que pudo haber sido, a ese esplendor, a esa utopía donde nosotros, los que vivimos a medio morir, los incurables, los carcomidos por dentro, encontraríamos la orilla del destino, los finales felices, el bosque de los sueños en donde el oso halla panales, el venado remansos y el duende girasoles. Y, sin embargo, en esas noches de arena en que la sombra de este mundo pasa por los almendros y nos hace sentir que nuestros años no fueron sino un día y pensar que el mañana no ha de durar más que el pasado,[…]. (Crespo, 1987:127)

     Con relación al carácter pasado en el movimiento de la temporalidad, Ricoeur (1999) inicia su debate con la pregunta ¿Qué sucede con la situación irresoluble en la que ha desembocado el intento de dar un sentido al ‘carácter pasado’ del pasado independientemente de su relación con el presente y con el futuro? (p.93) y aquí nos quiere demostrar que el efecto retroactivo de la intencionalidad del futuro sobre el pasado, es la contrapartida de la influencia inversa de la representación del pasado sobre la del futuro. Y en esta argumentación involucra la categoría de la deuda relacionada directamente con la reflexión sobre el perdón. Según este autor, “El deber de la memoria existe gracias a la deuda que, al conducir la memoria hacia el futuro, la introduce en él.” (p.94). Nos dice que el pasado ya no es, pero que ha sido y esto requiere el decir del relato en la medida en que éste se encuentra ausente.


Crespo, J. (1987). Largo ha sido este día. Bogotá: Plaza y Janés.

Ricoeur, P. (1999). La lectura del tiempo pasado: Memoria y Olvido. Madrid: Universidad Autónoma de Madrid.