Os dejo la portada del libro en análisis, del presente blog.
Trabajo de investigación sobre la obra en prosa del escritor colombiano José Manuel Crespo
Bienvenidos
Viaje al mundo literario narrativo y poético de este escritor a través de toda su obra.
sábado, 3 de agosto de 2013
viernes, 2 de agosto de 2013
MEMORIA COLECTIVA VII
Uno de los procesos que mantiene a la
memoria colectiva, como lo he dicho en anteriores publicaciones, es el lenguaje, la comunicación. La
comunicación es expresión, interpretación y memoria de experiencias que permite
conferir lo vivaz de lo ocurrido tiempo atrás. La memoria logra que el pasado
esté en el presente o, más exactamente, que eventos del pasado tengan
determinados significados en el presente. Tales significados se confeccionan,
socialmente y mediante el lenguaje. Y éste constituye al pensamiento.
Consiguientemente, si se quieren mantener los recuerdos hay que pensarlos o
expresarlos. Recuerdos que no se piensan o se comunican tienden a perderse. Se
vuelven olvido social. Y la sociedad, comunicativamente hablando, se achica, se
encoge, porque entonces su pasado se ve empobrecido. Se piensa y se habla menos
sobre su pretérito. Así vista, la memoria conforma el pensamiento de la sociedad.
Una amplia memoria es pensamiento vasto y lenguaje extenso. Una memoria
empobrecida es pensamiento corto y lenguaje diluido.
Las muy complejas y diversas relaciones que el
binomio memoria/olvido contrae cuando
aparece un tercer término: la escritura,
pues es ésta la que conjura las posibilidades de tal relación. Solamente la
tesitura de escribir, de imponer ese orden o de trazar ese istmo, puede
explicar las orillas que separa y al mismo tiempo vincula. (Pozuelo, 2006:72).
Entre menos versiones sobre
acontecimientos del pasado confluyan en el presente menos plural y vivencial es
ese pasado. Menos significados se ponen en juego y por tanto menos discursos. Y
a la inversa, entre más se hable sobre temas pretéritos, más amplio, plural y
significativo es ese pasado. Recordamos perfectamente bien lo que nos afecta
emocionalmente, hay confianza en la memoria y si ésta se expresa es también una
forma del pensamiento social, el cual no es nada abstracto, puesto que cuando
las ideas de la sociedad pertenecen al presente, y el presente se manifiesta
por medio de ellas, tales ideas se encarnan en personas o grupos.
POZUELO, J. (2006). De la autobiografía. Teoría y estilos. Barcelona: Crítica.
domingo, 28 de julio de 2013
MEMORIA COLECTIVA VI
En
palabras de M. Augé:
En
cada nivel del relato, el autor-personaje está implicado de modo individual y a
la vez colectivo: está implicado de modo individual pues la pluralidad de
relatos en los que interviene afecta a cada uno de ellos (no vemos un partido
de fútbol con el mismo placer si nos acaban de informar de la amenaza de un
despido laboral), y el relato de una vida, además, no es el resultado de una
superposición de relatos sino algo que impregna a todos ellos con un rasgo
original, idiosincrásico; y está implicado colectivamente, pues, por muy
solitario que pueda ser el recorrido, estará por lo menos perseguido por la
presencia de otro, bajo la forma de lamento o de nostalgia; de tal modo que, de
manera diferente pero siempre marcada, la presencia de otro o de otros es tan
evidente a nivel del relato más intimo como lo es la del individuo singular al
nivel más global del relato plural y colectivo. (1998:51)
La individualidad crespiana se sume en lo
colectivo, sus amigos, familia, clase o gente allegada, por ello no hay
recuerdo estrictamente individual, todo está conectado. Puede, asimismo,
observarse que el cómo recuerda es
social: cómo se fija su experiencia y cómo es reconstruida en forma de
recuerdo. Por lo demás, la vivencia de la gente no se presenta de forma aislada
práctica y comunicativamente, sino que se comparte el mundo con otros, hay
participación: de esta forma, para esta visión, Crespo va generando, a lo largo
del tiempo, un pasado significativo, siempre abierto a reelaboraciones atentas
a las solicitudes del presente. Las memorias individuales son parte de las
colectivas, son memorias de memorias relacionadas comunicativamente.
AUGÉ,
Marc. (1998). Las formas del olvido.
Barcelona: Geodisa.
jueves, 25 de julio de 2013
MEMORIA COLECTIVA V
Una de las formas de guardar los recuerdos
proviene del lenguaje, éste aumenta la amplitud de la memoria. Ciertamente, las
convenciones lingüísticas, las palabras que el autor nos presenta tienen un
poder evocador y proporcionan el sentido de lo evocado: la memoria depende de
su palabra, y en tanto que su palabra sólo es posible en el marco de su
sociedad cienaguera, al mismo tiempo, podemos ver que, en la medida que el
autor deja de estar en contacto y comunicación con estos, se encuentra en menor
capacidad de recordar, porque al alejarse del grupo o de la colectividad se
aleja del lenguaje que posibilita narrar lo acontecido tiempo atrás, de ahí que
sea tan importante que regrese a Ciénaga después de tantos años para rememorar
su infancia y todos los hechos acontecidos a partir de observar el patio de su
casa, las ventanas, los paisajes, las calles y, en fin, todo lo que hizo parte
de su vida años atrás.
En
una íntima forma de silencio que se sentía gemir bajo las altas sombras de los
árboles, volvieran de los ayeres sin regreso, del pasado expectante y de los
arenales donde resuena el viento del destino a la tierra del atardecer, a
nosotros, al sol menesteroso del presente, las memorias perdidas en el país del
mañana, el rojo de oro de los sueños, las hojas de nervaduras negras del
olvido, a prepararle un nuevo comienzo a la esperanza.
- CRESPO, José M. (1987). Largo ha sido este día. Bogotá:Plaza y Janes, p. 73.
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